Consejos para RETRASAR la DEPENDENCIA en el SAD

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CONSEJOS: para RETRASAR LA DEPENCIA EN LOS MAYORES o como MEJORAR LA AUTONOMÍA PERSONAL.

Los cuidadores se enfrentan a las necesidades de cuidado personal (alimentación, higiene, vestido, etc.) de una forma que retrasa la dependencia que tienen de los cuidadores. Las reglas que se ofrecen a continuación intentan orientar a los cuidadores o familiares para que les sea más fácil fomentar la autonomía de los dependientes. Estas sugerencias no tienen un efecto inmediato, pero con paciencia y su uso continuado, una vez que se incorporan estas pautas a la rutina diaria, permite a los cuidadores encontrar nuevas formas de ayudar al mayor dependiente.
1.- Acondicionar el entorno de la persona mayor para facilitar conductas independientes. Es importante que el entorno en el que ha de realizar sus tareas cotidianas sea lo más seguro posible y al mismo tiempo facilite su mayor independencia.Con el fin de promover conductas independientes, es posible que haya que realizar algunos cambios en la vivienda como la instalación de asideros para levantarse del retrete, suelos antideslizantes en el baño, puntos de luz en la cocina o el pasillo, etc.

2.- Observar a la persona mayor para conocer todo lo que puede hacer por sí misma. Es frecuente que los cuidadores presten más atención a las dificultades de la persona a la que cuidan que a las capacidades que atesora. Esto es debido a que dedican mucho tiempo y esfuerzo a aliviar sus problemas. Los cuidadores que fomentan la autonomía prestan también especial atención a las capacidades que tienen preservadas. Aunque una persona mayor tenga dificultades para completar actividades como bañarse o vestirse, es posible que todavía pueda afrontar sola alguno de los pasos necesarios, como quitarse la ropa o enjabonarse. Antes de ayudarla a realizar una tarea, es importante saber qué puede hacer por sí misma. Para ello, hay que fijarse en cada uno de los pequeños pasos de los que se compone una tarea cotidiana para ella.
– preparar la bañera – desvestirse (qué prendas puede quitarse y cuáles no) – meterse en la bañera – enjabonarse (qué partes del cuerpo puede y cuáles no) – aclararse (qué partes del cuerpo puede y cuáles no) – salir de la bañera – secarse (qué partes del cuerpo puede y cuáles no) – vestirse (qué prendas puede y cuáles no) ,etc,etc
Posiblemente la persona mayor pueda afrontar algunas actividades o parte de ellas. Si es capaz de realizar alguna tarea sin ayuda es útil recordárselo y animarle a repetirlo. A veces la persona mayor necesitará algo de ayuda para completar una tarea. Es importante ayudarle sólo lo necesario, aunque se le preste ayuda con los botones, es importante que ella se quite la prenda. Si se hace todo en su lugar, acabará perdiendo por completo una habilidad de la que al menos conservaba esa parte. Estos son algunos ejemplos de grados de intensidad para prestar ayuda:

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3. Ayudarle verbalmente animándole con corrección y de forma detallada lo que se quiere que haga (“ahora coge la blusa y mete el brazo izquierdo por la manga izquierda” en vez de “vístete”).
2. Proporcionar una ligera ayuda física, como darle una palmadita en la espalda, tocarle ligeramente el brazo, etc. Proporciona cercanía y calor humano que valorará muchísimo.
3. Ayudarle a afrontar la actividad. se le dice “coge la cuchara” se y a la vez asir su mano y guiarla hasta la cuchara. Esta forma de actuar requiere paciencia y constancia. Esta es la mejor manera de ayudar a que la persona mayor se sienta competente y compruebe que aún puede realizar muchas tareas de forma autónoma.
Ejemplos de comentarios que pueden favorecer la autonomía o la dependencia.
Favorecen autonomía
“¿Qué tal si te levantas y andas un poco?”
“Elegimos la ropa que te vas a poner y poco a poco te la vas poniendo”
Favorecen dependencia
“Es mejor que te quedes en la cama. Total, no tienes nada que hacer”
“Déjame que te vista. Tardamos menos”
4. Es aconsejable mantener rutinas siempre que se pueda. Si se quiere que empiece a bañarse con más independencia, habrá que fijar un momento del día y ser constante en su cumplimiento. Hay que procurar que actividades como bañarse, vestirse o salir a la calle se hagan siempre en los mismos lugares y a la misma hora del día. La rutina tienen mayor probabilidad de continuar haciéndose y favorecen que las personas mayores se sientan más seguras y se desenvuelvan con más independencia, todos somos animales de costumbres.
5. El mayor participa en las decisiones, es de aconsejar que el dependiente participe en cualquier cambio en su vida. Los cambios en la forma de vida pueden potenciar la independencia y serán más eficaces si la persona mayor ha participado de la decisión y si se han tenido en cuenta las circunstancias y el modo en que hacía las cosas con anterioridad.
Esta forma de actuar, mejora la autonomía que los mayores y mantienen muchas áreas de sus vidas y a la larga una mayor INDEPENDENCIA. Por otra parte, aquellos comportamientos independientes producen actos positivas para la persona ya sea porque se la elogia o se muestra satisfacción por su labor, tienden a repetirse en un futuro.

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